2016/12/09

ESPERANTO PARA CUBANOS

                                                                       
        ESPERANTO PARA CUBANOS
Curso  impartido en la Sede Universitaria de Camagüey

CONFERENCIA  INTRODUCTORIA

Original del Profesor: Jorge Luis Santillán

INTRODUCCIÓN

El primer Congreso Nacional de Estudiantes en Cuba se reunió en La Habana, en octubre del año 1923. El organizador principal de este importante acontecimiento fue Julio Antonio Mella, activo dirigente del estudiantado de entonces y al mismo tiempo un joven lleno de ideas progresistas. Una de sus más importantes `propuestas al congreso trata sobre un código de derechos y deberes de los estudiantes, que fue aprobado por los delegados. Entre los diversos deberes está: Divulgar en el pueblo todos los conocimientos de actualidad entonces, principalmente los de mayor interés social y político de Cuba. Para el cumplimiento real de este principio el congreso fundó la Federación de Estudiantes Universitarios, y anexa a ella la Universidad Popular José Martí . Algo nunca visto hasta entonces: los estudiantes como profesores de los obreros. En los diversos sindicatos de la ciudad de La Habana se hallaban las aulas de tal universidad. Como parte del conjunto de materias explicadas estaba el esperanto. Acerca de su profesor, sabemos que era un polaco de 23 años nombrado Elías Johnofski, estudiante de la carrera de Filosofía y Letras. La Universidad Popular solamente pudo funcionar hasta el año 1927 a causa de la situación política creada en Cuba por la dictadura de Gerardo Machado. El profesor Johnofski se graduó como doctor de esa misma carrera, ante el tribunal correspondiente, en fecha 14 de mayo de 1928. La tesis de grado tiene por título: El problema de una lengua auxiliar internacional y su solución el esperanto . Más tarde el autor la publicó en forma de libro. Este trabajo es la  primera  tesis  de doctorado en el mundo que trata sobre el esperanto.
Al inicio de este curso Facultativo nada mejor que una explicación detallada sobre el esperanto, la cual no se requiere cuando se trata de otros idiomas.
En efecto, en el caso de las demás lenguas, cada uno de los estudiantes matriculados ya por lo menos tiene alguna idea general de cómo es ese idioma, en dónde se habla, y sobre todo para que le puede ser útil en la vida. Esta última condición es la más importante, ya que trata del posible valor práctico, en cuanto al uso, para todo tipo de relaciones humanas.
La primera pregunta de cualquier interesado generalmente plantea sobre el porqué del esperanto. Nuestra respuesta es que se trata de un idioma artificial, creado mediante elementos procedentes de los idiomas naturales más importantes en el mundo. Objetivo del esperanto: servir como solución a un problema que dificulta las relaciones internacionales desde los más remotos tiempos. El solo hecho de las múltiples lenguas, utilizadas por los diversos pueblos de los cinco continentes ha sido denominado como el problema idiomático. Uno de los pocos países que desconoce tal problema es Cuba. Forma la nación cubana un solo pueblo: el cubano; resultante de un  secular proceso de transculturación, que se produjo en este archipiélago cubano, por factores históricos afrohispánicos, aquí coincidentes.
En la población de Cuba no aparece núcleo alguno de habitantes posible de clasificar como una minoría nacional. A diferencia de otros países latinoamericanos. Cuba no cuenta a descendientes de los primitivos indígenas; su hablar; pues , se ubica hoy en el campo de las lenguas muertas. El español es idioma único en Cuba; con carácter de lengua nacional del pueblo, como lengua materna de cada ciudadano, y asimismo es el idioma oficial de nuestra República de Cuba. En las restantes repúblicas de América existen núcleos de población indígena, que aún mantienen sus costumbres tradicionales y sus lenguas propias.
El problema idiomático siempre constituyó una dificultad para las relaciones humanas, desde hace muchos siglos. Dio origen a un oficio muy necesario; el intérprete . En  los grandes y famosos imperios de la antigüedad, mencionados en los textos de historia se imponía el idioma del país conquistado y dominante, como la única lengua del estado y de la cultura. Tal es el caso del Latín, en el imperio fundado por los romanos. Anteriormente fue el griego, el que se extendió a través de los territorios conquistados por Alejandro de Macedonia. Latín y griego fueron en Europa las lenguas portadoras de la cultura, durante los siglos anteriores a nuestra era. Posteriormente aparecieron en la historia los árabes. Desde España hasta la India se extendió su dominio que en cada país dejó algún legado cultural.
El más útil es, sin duda el sistema de numeración llamado arábigo, que por su gran valor práctico alcanzó aceptación universal.
El imperio romano se desmembró por diversas causas, las invasiones de los llamados bárbaros procedentes del norte europeo jugaron su papel. No obstante el uso del latín continuó como idioma oficial en los nuevos reinos y en la iglesia. Vino esa época que se conoce en la historia como la Edad Media o el Medioevo. Las obras literarias clásicas, en latín y griego se conservaron gracias al trabajo manuscrito de los monjes copistas en los monasterios. Aquellos siglos medievales han sido titulados como el obscurantismo.
Estar alfabetizado era un oficio que solamente poseían los clérigos, los hombres de iglesia, que dominaban el limitado saber de entonces. Al hombre que no era clérico le decían lego . Hoy en día quienes ejercen alguna profesión u oficio le llaman lego a toda persona que desconoce la teoría y la práctica de la actividad respectiva. Un ejemplo: en los tribunales populares son jueces profesionales quienes poseen nivel universitario de juristas; y los jueces legos son los que no poseen tal condición.
Fue el tránsito de la Edad Media a la Edad Moderna a fines del siglo XV. Los historiadores  señalan como fecha de referencia al año 1492.
En octubre ocurrió un hecho calificado como descubrimiento de América. Unos marinos españoles, encabezados por el genovés Cristóbal Colón, arribaron en tres veleros a las costas de  Bahamas Cuba y Santo Domingo. Desde fines del siglo XX, los movimientos indígenas a tráves del continente americano rechazan la definición descubrimiento de América. En su lugar proponen como más realista la de encuentro de dos culturas.
Con tal razón los europeos le llamaron Nuevo Mundo  a esas tierras desconocidas hasta la llegada de Colón. Su conocimiento generó ambiciones en las grandes potencias del  Viejo Mundo, que muy pronto las condujeron a cruentas luchas, por el dominio de las nuevas tierras. El problema idiomático también formó parte de las herencias recibidas del pasado, por la Edad Moderna. En el nuevo Mundo a su vez apareció un caudal adicional de lenguas ignoradas hasta entonces. Fueron misioneros religiosos los primeros europeos que estudiaron esas lenguas. Objetivo: aplicación práctica en el proselitismo con sus respectivos hablantes.
El latín  había perdido su condición de lengua viva tras la caída del imperio romano. Conservaba cierta vida dentro de la iglesia católica; y en otro ambiente aún más limitado: el de los hombres ilustrados. Las llamadas lenguas neolatinas vinieron a sustituir al latín hablado en las antiguas provincias romanas. Esos nuevos idiomas de cada país eran los resultados de una evolución o descomposición del latín rústico, que hablaban los soldados romanos. Por eso  se les llamaba lengua vulgar, para diferenciarlas del latín puro y correcto, que durante siglos más continuó en uso, por los documentos oficiales.
Los lingüistas actuales clasifican como neolatinas a esas lenguas, en aquellos tiempos considerados como vulgares; y hoy recibe cada una por nombre al mismo adjetivo gentilicio del pueblo que la habla. En la península ibérica está el castellano (el actual español) junto con el catalán, el gallego y el portugués; y más cercanos en la geografía europea, son igualmente importantes el francés y el italiano.
La política expansionista de ciertos países que han alcanzado un notable desarrollo socioeconómico, determina una extensión hacia otras tierras de sus valores culturales. El idioma es un  claro ejemplo. En Europa el latín debía su prestigio a la prepotencia de Roma, originalmente. Su importancia se mantuvo, incluso después de ser ya una lengua muerta, mediante el uso en documentos. Los tratados internacionales eran redactados en latín hasta 1648, el año en que se firmó uno que vino a romper tan antiquísima tradición. Fue el tratado de Westfalia, suscrito en esa ciudad alemana y redactado en francés. Se trata del  instrumento por el cual las altas partes contratantes formalizaron el final de la Guerra de los treinta años, que asoló a una gran parte de Europa.
El origen del concepto de idioma diplomático, atribuido de antaño al francés, puede afirmarse que surgió de los resultados de ese tratado. Por la paz de Westfalia salió Francia airosa; la más fortalecida entre las naciones que lo suscribieron, con un mayor peso de la influencia que ya en general poseía en Europa. No por azar el texto del tratado estuvo en francés. Una vez más la lengua del vencedor se impuso. A partir de ahí se incorporó, a las disciplinas de imprescindible conocimiento, para todo europeo bien educado, el estudio  del francés.
No hay que perder de vista como desde el siglo anterior  (el XVI) el problema idiomático venía complicándose en Europa. La Edad Moderna se inició con hechos de mayor importancia que el descubrimiento de un Nuevo Mundo. Fue el período de transición del feudalismo al capitalismo. El desplazamiento del latín por una lengua viva resulta un símbolo del espíritu revolucionario que reinaba en ese momento histórico. El latín era el idioma único del  régimen de los señores feudales, la nobleza, que dominaba en Europa entera, aliada con el clero obediente al papa de Roma. El tercer estado, la burguesía, nueva clase dueña del poder económico del oro, pero no del poder político, ya luchaba contra el feudalismo.
La reforma religiosa de Martín Lutero en Alemania, de la cual surgieron diferentes iglesias protestantes o evangélicas, era expresión de aquel movimiento antifeudal. La demanda coincidente de Lutero y otros reformadores era el libre examen de la Biblia, por cada creyente. Para hacerlo posible, el propio Lutero emprendió la tarea de su traducción, del  latín muerto a la lengua viva del pueblo alemán. No fue muy fácil; el idioma alemán aún carecía del típico estilo, creado a través de un cultivo del arte literario por parte de sus hablantes. Lutero se vio precisado a elegir, de entre más de una expresión a la más adecuada, en cuanto al buen sentido como a su posible comprensión en los futuros lectores. Por ello es considerado Lutero como  el creador de la lengua  alemana moderna; y a su traducción, como la primera obra literaria en  Alemán.
El creciente ascenso de la clase burguesa, en el  panorama europeo, a partir de la paz de Westfalia, llevó a su vez a las lenguas nacionales a un derecho de ocupación, en el nuevo  orden político y cultural, semejante al del latín anteriormente. Esta situación atrajo a diversos hombres a la inquietud creadora de una lengua universal. En la historia de la pintura de aquel siglo XVII, figuran obras de grandes  maestros  holandeses que se inspiraron en el tema bíblico de la torre de Babel. Buena prueba es cómo el problema idiomático fue posible describirlo mediante pinceles, sobre un lienzo.
Fue precisamente en el siglo XVII cuando comenzaron a manifestarse en Europa, a través de proyectos diversos, las inquietudes por la creación de la lengua universal. Hombres maduros, matemáticos o filósofos de varios países publicaron sus ideas virtuales precedentes del esperanto. La ciencia del lenguaje articulado: la lingüística, tiene una rama especializada en tales proyectos de lenguas artificiales. Se denomina  interlingüística.
Aquellos  primitivos ensayos no se asemejan, en modo alguno, al más elemental  concepto de cómo debe ser todo idioma, que se supone tener formado alguien medianamente culto. Sus creadores los concebían desde puntos de vista teóricos, de matemática o de filosofía.  Más bien parecen códigos de un lenguaje secreto, de los utilizados por militares o diplomáticos. En la práctica, su funcionamiento era posible solo por escrito. La forma oral no estaba prevista. Además, sus mismas características impropias de idiomas dificultaban la necesaria memorización. En la historia de estas cuestiones han quedado escasamente registrados: los nombres de los diferentes proyectos y sus autores, así como el año de publicación y país de origen; y nada más.
Asimismo, los proyectos de idiomas artificiales están clasificados en dos grupos: lenguas  a priori y lenguas a posteriori . Los términos  utilizados para dar nombres a los grupos son expresiones  latinas, cuyo uso persiste aún en el estilo culto de los idiomas modernos. Significa a priori : que no depende de la experiencia, se basa en una teoría y no en hechos o experiencias. Y lo contrario a posteriori : que se basa en hechos y experiencias, no en una simple teoría. Por tanto resulta lenguas a priori esas de que se habla anteriormente. Es posible que la indiferencia, de los hombres ilustrados de la época, desvió hacia la vía opuesta, a los creadores de lenguas artificiales.
El nuevo derrotero seguido: romper los moldes de las impracticables teorías particulares, y adoptar otros modelos más objetivos, semejantes a los idiomas vivos existentes.
Así los nuevos proyectos, nacidos del cambio de orientación, ya presentaban un aspecto de verdaderas lenguas. Sus autores utilizaban elementos escogidos de entre los principales idiomas europeos. Componían la nueva gramática sobre bases de eliminar reglas complicadas y con excepciones. Más de un proyecto era una forma  simplificada del latín. Por tanto, resultan lenguas a posteriori las de este grupo, pues se basan en elementos de las lenguas naturales. Su entrada en la historia corresponde al siglo XIX.
Las ventajas de estos nuevos proyectos, en comparación con los anteriores, no despertaron en modo alguno el interés del público europeo por apoyarlo. Un idioma no es un fin, sino un medio de comunicación. Es un instrumento para entenderse entre sí los integrantes de una colectividad, grande o pequeña. La multitud de lenguas, más la obligada interdependencia de las naciones, hicieron necesaria una interlengua, planificada para mayor perfección, y en aras de una mejor comprensión internacional.
La indiferencia del público, hacia las lenguas a posteriori, se atribuye a las dudas en cuanto al uso oral. Había la creencia general de que un idioma artificial  resulta imposible de hablar. Quedó desmentida por el primer proyecto de interlengua, que atrajo interés en cierto público, por aprenderlo y utilizarlo. El nuevo idioma, nombrado Volapük, es el antecesor más inmediato del esperanto. Salió a la luz en 1879, obra de un clérigo católico alemán, llamado Johann Martin Schleyer.
Los elementos utilizados en su formación los tomó del idioma alemán, en su mayoría, tan arbitrariamente desfigurados que se dificulta reconocerlos. El nombre del idioma lo formó con raíces del inglés; significa lenguaje del mundo. En inglés: world es mundo; y speak , hablar.
La letra W se pronuncia en alemán como V ; la U de los dos puntos encima, con un sonido similar a I.
A pesar de algunas dificultades que presentaba, por razón de no pocas alteraciones caprichosas de sus raíces por el autor, hay que reconocer: como el Volapük  rompió el mito y los prejuicios, en torno a las interlenguas planificadas. Por Europa occidental se extendió, principalmente en Alemania, con numerosos partidarios organizados en Sociedades, como asimismo el movimiento volapukista alcanzó hasta los Estados Unidos. Sin embargo , su marcha ascendente quedó estancada, en virtud de factores negativos internos. El principal, un control absoluto del movimiento por parte de Schleyer. Los presidentes electos de las sociedades  necesitaban una ratificación de él. Tampoco los volapukistas podían componer libremente palabras nuevas, sin la aprobación del autor del idioma. Es  indudable como este requisito constituía un freno para la evolución del propio idioma.
En 1887 salió a la luz pública el Esperanto, en julio una imprenta de Varsovia  realizó la edición del folleto de cuarenta páginas Lengua Internacional . Dos tiradas fueron hechas: una en ruso y la otra en polaco. A fines del mismo año aparecieron dos versiones más, en francés y en alemán. Como su autor, figuraba en la portada un Doctor Esperanto. En la última hoja se leía: Dirección del autor, al señor  Dr. L. Zamenhof para Dr. Esperanto, en Varsovia. Al dorso de la portada estaba una nota: Un idioma internacional, así como todo nacional, es una propiedad social, y el autor para siempre renuncia a todos los derechos personales a ello.
Y al final del folleto otra nota: El derecho de traducción de este folleto a todas las otras lenguas pertenece a todos.
El autor era un doctor en medicina de 27 años de edad. Su apellido : Zamenhof, pronunciado con el acento sobre la primera silaba.
Dos nombres tenía: Ludwik Lazar, equivalente en español de Luis Lázaro. Para el nuevo proyecto presentado al mundo, su autor no escogió nombre especial alguno, sino que lo llamó simplemente lengua internacional. El seudónimo utilizado en la presentación, Doktoro Esperanto , significa en ese idioma Doctor Esperanzado. Desde el principio mismo de su aparición, ya el reducido público que acogió al proyecto comenzó a llamarlo esperanto. Para dar  fín a la conferencia  introductoria de este curso facultativo es oportuno exponer una descripción sintetizada sobre el esperanto.
Se clasifica, en su carácter de idioma artificial, dentro del grupo de las lenguas a posteriori. Aunque sus elementos fueron tomados de los principales idiomas europeos, Zamenhof escogió a esos elementos más internacionales. Al mismo tiempo estableció unas reglas gramaticales sin excepciones. La gramática del esperanto consta de 16 reglas solamente. Establece que los sustantivos terminan en - o; adjetivos en – a; adverbios en – e; modo infinitivo de verbos en – i; y el modo imperativo en – u. No posee verbos irregulares. En todas las palabras el acento prosódico cae sobre la penúltima sílaba. Mediante un grupo de prefijos y sufijos en combinación con raíces o sin raíces, es posible de aumentar considerablemente el vocabulario. Para la escritura del esperanto se utiliza el alfabeto latino, con un total de 28 letras.
El secreto de la amplia aceptación del esperanto se atribuye al hecho de ser una lengua aglutinante, como son las extraeuropeas, lo cual viene a completar la internacionalidad de la lengua planificada. Aglutinación consiste en formar libremente nuevas palabras compuestas, mediante la unión de diversos elementos del idioma, que sean necesarios.
Fín de la Conferencia .


RECONOCIMIENTO OTORGADO A LA ASOCIACIÓN CUBANA DE ESPERANTO EN CAMAGÜEY EN ABRIL DEL 2005



                                      

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